lunes, 21 de febrero de 2011

Mi reflejo

19 de noviembre, creo que fue el peor día de mi vida, allí estaba yo sentada frente el espejo observándome fijamente, resaltando cada detalle, mis labios rojos, mis ojos miel, mi cabello castaño, creo que todo estaba en orden, sencillamente todo era igual pero por más que miraba y miraba había algo que me hacía sentir diferente, no podía entender de qué se trataba, que era aquello que había cambiado en mí, hasta que sin darme cuenta, mirándome fijamente a los ojos encontré ese cambio, fue entonces cuando me di cuenta que la imagen del espejo era otra, otra yo una que sinceramente me daba cierto temor. La diferencia entre el reflejo y yo era notable, por una parte ella era responsable, segura de sí misma, sin temor a nada, ella era madura, en cambio yo… yo… soy solo una infantil, indecisa e inmadura chica de 14 años que siempre falla y tiene temor a crecer, si, le tengo miedo a crecer, a algo inevitable, pero es verdad me da miedo, yo quiero seguir siendo esa pequeña chica de 5 años esa que no debe tomar decisiones, esa a la cual todos consienten, esa de la que no se preocupa por nada solo por jugar, sonreír y ser feliz, no quiero ser la chica del espejo, esa que es madura, segura, sabe lo que quiere y tiene sus metas y sueños claros, esa que de seguro va a triunfar, en ese momento comenzaron a caer lagrimas a través de mi mejilla y caí rendida al suelo, no podía parar de llorar estaba dándome cuenta que todo aquello que yo quería ser ya había pasado y era parte de algo que ya había vivido y debía avanzar aunque fuera difícil debía hacerlo, porque pese a todo la chica del espejo también era yo, mi yo escondido la que por mucho tiempo a querido florecer pero mi antiguo ser no quiere irse y dejarla salir.

Después de darme cuenta de todo lo que me estaba sucediendo seque mis lagrimas y me volví a mirar atentamente al espejo pero para mi sorpresa el reflejo esta vez era distinto, mostraba a la misma persona, mostraba a esa segura, madura y decidida chica, pero a la vez también mostraba a la infantil, divertida y cariñosa niña, era una mezcla de las dos, era la que yo quería ser.

1 comentario:

  1. creí que era la única que me sentía así!, que bueno que hay otraa, me encanta tu blog!!

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